Terapias Somáticas

 

A los catorce años llegó a mis manos un libro de yoga escrito por Indra Devi, comencé entonces a leerlo y a practicar las posturas que venían ilustradas con fotografías, sin entender lo que realmente es Yoga, buscaba imitar la forma y esperaba obtener los beneficios que, supuestamente ,cada postura me ofrecería. Varios años despues -hace 25 con exactitud- entré a practicar yoga en una escuela de manera más formal. Ahí me dí cuenta que me ayudaba mucho a sentir mi cuerpo, a respirar, relajarme y encontrar el silencio que tanta falta me hacía. Mejoró mi digestión, los dolores de cabeza que padecía tan a menudo disminuyeron, aprendí a entender y controlar un poco mi temperamento tan desbordado. Enamorada de todo lo que encontraba, empecé a dar clases en el año 1997 para compartir tantas cosa buenas con todos aquellos que también deseaban bienestar.

En la búsqueda del conocimiento, comencé a explorar diversas escuelas y corrientes de yoga, cada una me aportó algo. Cuando me especialicé como maestra de yoga prenatal, tuve maestras médicos y parteras de profesión. Fue un acercamiento más formal a la anatomía, me dí cuenta de cuánto me apasiona el cuerpo humano y sus infinitas capacidades y funciones. En esa temporada ya había practicado muchos estilos de yoga y empecé a lesionarme. Primero tuve una larga y penosa recuperación de una lesión del tunel del carpo mal atendida y mal tratada, me lesioné las cuerdas vocales, por usar de una manera incorrecta la respiración, forzando algunas practicas de pranayama y mantras, sin una guía correcta. Después vino el dolor de ciatica y un problema de rodilla, sin mencionar todas las múltiples tensiones en mi espalda que me acompañaban ya de muchos años atras. Fué entonces que me acerqué a la corriente terapeutica de la yoga, no solo para saber más sobre anatomía, también para entender mejor mi cuerpo y evitar lesiones, tanto en mí como en mis alumnos. Al cabo de cinco años de estudiar el cuerpo, el movimiento y la alineación de las posturas de yoga, conocí la somática. Siempre con la intención de conocer más sobre el funcionamiento del organismo, decidí aventarme un clavado a la educación somática. Así, al conectarme de forma tan profunda con mi cuerpo no solo aprendí de fisilogía y kinesiología, también empecé a entender la vida misma y me di cuenta que es equivalente a movimiento.

Desde que comencé a conocer y a practicar el movimiento somático noté que me llevaba a lo más profundo de mí misma, a descubrir cosas hasta entoces desconocidas y encontré sustento para una práctica de yoga más conciente, enfocada en la exploración de las sensaciones y en el descubrimiento de uno mismo, finalmente creo que de eso se trata el yoga. Yoga es un camino de liberación. En mi largo andar he visto con un poco de tristeza y desencanto que en algunos ámbitos, la práctica de asana (posturas de yoga), se ha enfocado en lograr un foma corporal basada en la apariencia externa, buscando una estética ideal en las posturas como para foto de calendario, con series de prácticas que parecen coreografías. Aplaude los logros físicos y olvida la esencia, la experiencia vivida. Ultimamente pienso que los yoguis antiguos fueron los primeros maestros de la somática.

Que es la educación somatica:

La somática, de la raíz griega soma, que significa cuerpo vivo, estudia al cuerpo con todas sus posibilidades de interacción: con uno mismo, con los demás seres y con el medio ambiente, en sus aspectos, mecánico, fisiológico, interno, celular, sensorial y perceptivo. El campo de la somática en sus múltiples ramas y expesiones ha sido una herramienta para sanar malestares físicos y emocionales, para entender mejor nuestro organismo y aprender otras opciones de movimiento que nos ayuden a ser más funcionalesy eficientes, valiéndonos también del entendimiento de los patrones neurológicos de movimiento, del desarrollo de la motricidad humana, desde la etapa embriológica, la infancia y los aspectos psicomotores que van delineando nuestra historia de vida, nunca separada del cuerpo y de la manera en que nos movemos.

La educación de movimiento somático es un abanico de herramientas que nos ofrecen movimiento, concientización corporal y un elemento importante: el toque. Existen diferentes técnicas de toque. Al tocar con un enfoque especifico, podemos comunicarnios con el cuerpo a nivel celular, reajustando la información y el flujo energetico.

La educación somática es un campo que se ha permeado a la danza, al yoga, a las artes marciales y prácticamente a cualquier trabajo corporal. También ha llevado a médicos, filósofos, psicólogos, psiquiatras y científicos a estudiarla y a crear formas de abordarla, como lo hicieron Thomas Hanna, Feldenkrais, Gerda Alexander y muchísimos otros.

La somática ha tendido puentes hacia muchas ramas, ofreciendo una manera diferente de relacionarnos con el cuerpo, de sanar a varios niveles, de encontrar una profunda práctica espiritual. Puesto que no separa al cuerpo físico de la mente, las emociones, la psique y el alma, mira a dicho cuerpo como una unidad donde el movimiento es el eje para explorarlo.

En mi trabajo integro varios métodos que he estudiado dentro del campo de la somática, mi pricipal escuela es la de Body Mind Movement a la cual pertenezco y está avalada por ISMETA (International Somatic Movement Educator Therapy Association).

Formación 2016-2019. Maestros

Para mayor información sobre Body Mind Movement da clic aquí

The International Somatic Movement Education and Therapy Association (ISMETA) is a collaborative of individuals and organizations dedicated to evolving the field of Somatic Movement Education and Therapy.

Para descubrir más sobre ISMETA da clic aquí